lunes, 13 de junio de 2016

Lo que debes saber sobre cremas solares



Hoy vamos a hablar de un tema que vuelve estos días en los que ya huele a verano (qué ganas!).

Escuchamos por todas partes que el sol está cada vez más fuerte, que tenemos que tener cuidado... Nosotras siempre hemos sido las "negrillas" del grupo, con dos rayos de sol ya estamos estábamos morenas. Hace unos años apenas utilizábamos cremas protectoras; un poco para la cara por el tema de las manchas y fin. 


A día de hoy, nos preocupamos más por nuestra piel. Pero sobre todo por nuestra salud. Seguro que todos sabemos más o menos algo sobre cremas solares, pero seguro que son conceptos ligeros que vale la pena afianzar ahora que entramos en la fantástica época estival.

Empecemos por el principio, ¿qué es eso del FPS?. Todos sabemos que las cremas solares pueden ser 10, 30, 50... ¿Qué significa esto? Imaginemos que una persona se expone al sol y tarda 10 minutos en empezar a que su piel se enrojezca. Al ponerse una crema cuyo factor de protección sea 10, tardará 10 veces más a esos 10 minutos en quemarse (100 minutos). Si se pone una crema de 50, su piel tardará 50 veces más en ponerse roja (500 minutos, unas 8 horas).


Ah! Qué bien, me echo crema de 50 y estoy protegido todo el día, no? Pues evidentemente no. La crema va desapareciendo con el sudor, al bañarnos, al secarnos con la toalla (en caso de que sea water resistant o waterproof) etc. Por eso la crema solar hay que volver a aplicarla cuando salimos del agua o al cabo de dos o tres horas.

Otra cosa que no mucha gente sabe, es que tenemos que echarnos suficiente crema para que esta pueda hacer su función. ¿Cuánto? Pues en estudios se ha llegado a la conclusión de que se necesitan 2mg/cm2. Traducido son unos 37 ml de crema los que deberíamos echarnos por todo el cuerpo para estar bien protegidos. Es mejor que si vamos a estar todo el día expuestos al sol, dediquemos un buen rato en casa a echarnos la crema. Lo más importante es la cantidad, que nos apliquemos la crema suficiente y que lo hagamos antes de salir de casa. Hay que tener cuidado de echarnos la crema antes de vestirnos y para evitar manchas en la ropa deberemos esperar que la crema se haya absorbido por completo.

Es mejor echarnos solo una vez crema, pero en las cantidades recomendadas y necesarias para proteger nuestra piel, que muchas veces en poca cantidad. En este último caso lo que estaremos haciendo es aportar un poco de hidratación pero no protegemos nada nuestra piel, porque la protección no va en una función lineal, sino exponencial. Esto quiere decir, que si te echas la mitad de lo que te tendrías que echar de una crema con factor de protección 50, esta no te aportará aproximadamente la protección de una crema de 25, sino en torno a un factor 7.


Vamos ahora con las típicas preguntas que me hacen por estas fechas en la farmacia.

Una pregunta bastante recurrente es: "el año pasado me compré una crema súper cara en la farmacia, seguro que puedo seguir echándomela este año, no?" Pues no. La cremas solares son eso, cremas. Las exponemos a temperaturas bastante altas todo el día en nuestra bolsa de la playa o piscina en el coche... Además una vez abiertas hay que tirarlas pasado un año.  Por eso, es mejor que al acabar la temporada de verano si aún os queda algo de crema, la uséis como crema hidratante después de la ducha. 

La segunda cuestión es: "pues si me compro la crema grande para el cuerpo ¿también la puedo usar para la cara, no?" Pues no, pero aquí soy un poco más flexible. Si no te puedes permitir la crema para la cara, es mejor que te eches algo a que no te eches nada. Nosotros cuando hicimos el camino de Santiago nos compramos en una farmacia una crema para la cara que luego nos echamos por los brazos. Pero si te quieres cuidar, te preocupas por tu piel y quieres lo mejor para ti es importante que diferencies la crema de cara de la crema de cuerpo. Nuestra piel en la cara es mucho más fina y sensible que en el resto del cuerpo, por eso debemos cuidarla con otros productos diferentes a los que utilizamos para el cuerpo (no usamos después de la ducha una crema hidratante corporal para la cara, no?)


También hay muchas madres que preguntan por las diferencias entre cremas para niños y cremas para adultos. Normalmente las cremas para niños suelen ser un poquito más caras que las cremas para adultos y muchos se preguntan qué más dará usar una que otra. Vuelvo a decir lo mismo. La piel de un bebé o un niño no es la misma que la piel de un adulto. La de los niños es mucho más fina y sensible que la nuestra y por eso necesitan una crema específica para ellos. Esto no quiere decir que un adulto no pueda usar una crema para niño. Hay que recordar que no está recomendado exponer a bebés menores de seis meses al sol y hay que tener mucho cuidado porque  los peques tienen poca capacidad para sudar y por lo tanto para regular la temperatura corporal. Por eso deben estar siempre estén bien hidratados, con sombrero o gorra que les proteja la cabeza e intentar no ir a la playa en las franjas horarias donde el sol aprieta con más fuerza.


Hasta aquí nuestro post de hoy, la semana que viene traeremos las diferencias entre las cremas solares disponibles en el mercado (gel, leche, spray, resistentes al agua etc) y cuales son mejores para cada ocasión.

¿Cómo os protegéis vosotros del sol? ¿Os gusta tanto la playa como a Paola y a mí? 




2 comentarios:

  1. Me ha encantado este post,no sabia casi nada de cremas y ahora ya se un poco más, ha sido super util! gracias!

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  2. Hola Alejandra! Nos alegramos de que te haya gustado. Si tienes dudas o sugerencias no dudes en decírnoslo! Gracias a ti.

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  1. Me ha encantado este post,no sabia casi nada de cremas y ahora ya se un poco más, ha sido super util! gracias!

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  2. Hola Alejandra! Nos alegramos de que te haya gustado. Si tienes dudas o sugerencias no dudes en decírnoslo! Gracias a ti.

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